Comentarios Cine: “Promesas del Este” – “Acción Mutante” – “El Planeta de los Simios”

Les dejo estas recomendaciones que escribí para el número piloto de la Agenda Rolling de la Revista RollingStone. Vale la pena buscar los Dvd’s.
 
            Promesas del Este

La cinta relata la historia de un chofer de la mafia rusa en Londres cuya vida se cruza con la de una enfermera. Las consecuencias de ese encuentro sorprenden en los giros que tiene el guión y en los dilemas morales propios de un cine sobre mafiosos que se atreve a retornar dea poco.

 

En sus últimas películas el director David Cronenberg está manifestando una nueva madurez que nutre de una sombría frescura el imaginario retorcido al que nos tiene acostumbrados. Las escenas de Promesas del Este parecen selladas al vacío y quedan grabadas en la memoria como los tatuajes en la piel del protagonista Nikolai Luzhin.

 

Este personaje es interpretado por Viggo Mortensen, quien realizó una cuidada investigación para darle vida, logrando transmitir los conflictos internos del personaje con gestos sutiles que nutren a la cinta de realismo. Esa actuación le valió a Mortensen una merecida nominación como “Mejor Actor en un Rol Protagónico” en los premios Oscar de este año.

Acción Mutante

Acción Mutante es la opera prima del director español Alex de la Iglesia y tiene como productor al cineasta Pedro Almodóvar. Juntos dan forma a la historia de una joven millonaria que el día de su matrimonio es raptada por una banda de terroristas mutantes.

 

Aunque la película tiene pecados propios de un director principiante, como el exceso de recursos humorísticos que recargan el guión, resulta valiosa en su apuesta por la ciencia ficción. Un género que ha sido poco considerado por el cine de habla hispana.

 


El Planeta de los Simios (La versión original)

 

El deceso del actor Charlton Heston, famoso por sus roles en películas épicas y últimamente por su cuestionada defensa a la tenencia de armas de fuego que expuso Michael Moore en Bowling for Columbine, es motivo para revisar una de las películas más jugadas de su carrera.

En El Planeta de los Simios, Heston se enfrenta a las emociones primarias del ser humano a través de un relato con un contundente discurso social y religioso, que llega a su punto más alto en un final sorprendente al estilo de La Dimensión Desconocida. De hecho Rod Serling, creador de la serie, participó como guionista en esta cinta.

Comentario Cine: “American Gangster”.

American Gangster es una historia que se sostiene en sus personajes, con protagónicos muy bien logrados por dos pesos pesados de la actuación. Denzel Washington y Russel Crowe están tan convincentes que por momentos da la impresión de estar viendo un documental.
Hoy en día no es muy común creerse una película, pensar por un rato que todo lo que ves en la pantalla de verdad está pasando, olvidarse de que esos tipos son actores, de que hay un equipo detrás, etc. Por lo tanto, cuando ocurre el extraño milagro de que una cinta te mete en un universo hasta que casi logras sentir el olor de la escena, le agradeces por devolverte la fe en el cine.
Por un par de horas estuve en el Nueva York de los ‘70, conocí a la mafia afro americana del narcotráfico, respete y temí a su capo Frank Lucas (Washington) y también simpaticé con el Detective Richie Roberts (Crowe), que  nos vende la pomada de un héroe jodidamente humano y aproblemado, lo que lo hace más heroico todavía.
La película le debe mucho de su realismo al artículo sobre Frank Lucas que escribió el periodista Mark Jacobson, para The New York Magazine. El reportaje en el que se basó el guión y que puedes leer aquí, nos muestra con detalles la vida de un hombre al que no le quedó otra que ser el más choro de su calle para sobrevivir. Un personaje que pudo ser una caricatura vergonzosa en manos de otro actor que no fuese Washington, quién en vez de perderse en muletillas para demostrarnos que estamos frente a un mafioso, nos tira de lleno a un ser humano.
Ridley Scott vuelve sólido al mundo de la mafia, mostrando una contundente evolución frente a lo que había mostrado en 1989 con Black Rain, y junto a Denzel Washington, le regalan a Frank Lucas su espacio en un paseo de la fama agujereado por metralletas junto a Don Corleone, Tony Montana y otros tantos ilustres de la mafia que nos ha dado la pantalla.

Comentario Cine: “Radio Corazón”.

Publicado en revista Caleidoscopio en 2007.

Es un honor cerrar los comentarios de cine de Caleidoscopio 2007, invitando a ver una película chilena. A diferencia de lo que podría esperarse de una secuela a El Chacotero Sentimental, la chacota y los sentimientos se encuentran en una proporción equilibrada, donde no abunda el chiste fácil.
El Rumpy (o lo que queda de él), se desenvuelve como un director meticuloso en los detalles de producción y con un destacable manejo del ritmo narrativo, demostrando que sabe hacer la pega.
Ante lo inusual que resulta encontrar una secuela entre las producciones nacionales, es inevitable hacer comparaciones con la película anterior y por políticamente correcto que suene, creo que las cintas están empatadas.
Mientras que El Chacotero… es más sólida en la elección de las historias y en las actuaciones, Radio Corazón gana en agilidad y elegancia visual, con el tremendo apoyo de una banda sonora precisa y efectiva a cargo del maestrísimo Carlos Cabezas.
Sin embargo, se cae en algunos puntos. Las historias dos y tres se desarrollan abruptamente, lo que se suma a serias transgresiones cometidas por los narradores de los tres relatos, en los cuales vemos situaciones que la persona que nos cuenta su rollo por teléfono, no tendría forma de conocer.
Con pifias y todo, es una opera prima que está al nivel de lo que se espera de una película chilena en el contexto actual de nuestra incipiente industria fílmica. La entretención se mantiene sin guateos y hay risas aseguradas. No le vamos a “ponerle” un tema, pero sí una ovación grado 3. ¿Cómo son esas? Averígüenlo Uds. y con la puerta cerrada.

Comentario Cine: “Exterminio 2”.

Versión escrita del comentario a Exterminio 2 ó 28 Weeks Later, realizado en Los Tenores de Radio UC el 29/08/07:

Lo único que explica la existencia de esta película es que Danny Boyle se quedó sin plata y en un despliegue creativo inventó una secuela en la que para no quedar mal, sólo figura como productor ejecutivo, dejando como chivo expiatorio a un director relativamente desconocido: Juán Carlos Fresnadillo. En una parada a lo Steven Spielberg y esas originales secuelas de Jurassic Park, aunque Spielberg no las hace por necesidad, sino que para enriquecerse más.
Aclaro que la primera Exterminio me gustó harto y que su final abierto se presta para una segunda parte, siempre que se mantengan los personajes, algo que no ocurre en esta secuela, quedando como lazo entre ambas historias el virus de la Ira desatado en la primera película.
Acá conocemos la evolución de la infección 28 semanas después de que se propagó y en un patético enchulamiento al argumento de la cinta anterior, vemos cómo el error de un hombre puede ser fatal para la humanidad. Ese hombre lo interpreta Robert Carlyle, que da la impresión de que lo contrataron para subirle el pelo al asunto, pero que se les acabo el presupuesto y no les quedó otra que matarlo de repente. El resto de la película es una versión charcha de Los Niños del Hombre mezclada con Tom y Jerry.
Si Exterminio es considerada de culto, creo que se debe a que logró darle una vuelta de tuerca a las películas de zombies, adoptando sus códigos, pero privilegiando la historia. Independiente a que el mensaje de la cinta era como: los ecologistas valen callampa y el product placement la lleva… en fin.
Lamentablemente Exterminio II es un retroceso en el género. El argumento es tan débil que la película apenas tiene diálogos y se sostiene en la acción: Corren para un lado y aparece un humano infectado, corren para el otro y aparecen infectados nuevos y se llevan en esa harto rato. Lo que al final cansa a los actores que no paran ni a tomar agüita, pobres hombres, y también al público, porque se pierde cualquier tensión al no haber sorpresas.
La recomendación es a exterminar esta película de su panorama y a que se gasten las lucas en arrendar la precuela que está mucho mejor.

Un recado para Don Danny: Sr. si necesita dinero venda su casa, sus parientes, sus órganos, lo que quiera, pero por favor ni se le ocurra pensar en qué va a pasar 28 años después, de verdad que la humanidad no está lista para soportarlo.

Comentario Cine: segunda revisión a “Los Simpson La Película”.

Este comentario a la película de Los Simpson, fue publicado en la edición de Agosto 2007 de Caleidoscopio, revista del Centro de Estudiantes de Comunicaciones de la Universidad Católica .

Todos hemos conocido a algún Homero e incluso hay quienes están en camino a convertirse en uno, eso es lo que más valoro de Los Simpson, que al reflejar a través de estereotipos a la clase media norteamericana, se convirtió en una serie democratizadora al exponer ante millones de personas las inquietudes del ciudadano común y corriente, amarillo y con los ojos salidos, pero a final de cuentas común y corriente.

Creo que es eso lo que justifica la tremenda bulla que se ha generado alrededor de la película. Casi no existe la persona que no haya soñado alguna vez con verse en una pantalla de cine, por lo que ver a Los Simpson proyectados en grande, es un poco como verse a sí mismo.

Independiente al debate en torno a si la película es un capítulo alargado o no, puedo decir que de todas formas igual la vas a disfrutar, porque el guión está escrito con la sutileza de quien conoce a la amplia variedad de espectadores a los que se enfrenta y en ese sentido tiene mensajes a diferentes niveles para satisfacerlos a todos.

Si bien la cinta no aspira a ser la mejor película de animación de todos los tiempos y está bastante lejos de aquello, va a pasar a la historia en su calidad de hito pop, ya que significa involucrarse de manera directa y colectiva con una de las creaciones audiovisuales más influyentes del Siglo XX y sería una lástima quedarse abajo.

Comentario Cine: “Fur”

Versión escrita del comentario de Fur que hice en Los Tenores de Radio UC, el 22/08/07.

La foto que acompaña al comentario se llama “Niño con granada de mano de juguete en Central Park” y fue sacada el año 1962 por Diane Arbus.
El director de La Secretaria, Steven Shainberg, se arriesga con una propuesta peligrosa, al dirigir una película sobre un personaje de la vida real, que no aspira a ser fiel a su biografía. La escogida es Diane Arbus, fotógrafa gringa que le pegó una cachetada en la cara al establishment fotográfico norteamericano, jugándosela por retratar lo que los otros fotógrafos omitían: personas con deformidades físicas, nudistas, mendigos, etc. En la búsqueda por los límites entre belleza y fealdad.
La apuesta de Shainberg no tiene mucho sentido. Dejar de lado la opción de contar de manera fidedigna la historia de una mujer que remeció a su época, cambiándola por una historia de amor imposiblemente-posible al estilo de las teleseries, no sólo es subestimar la vida de Arbus, sino que también habla de un prejuicio ridículo sobre lo que interesa a los espectadores.
Lo anterior no implica que no se puedan hacer películas sobre personajes que no sean biográficas, lo importante es que tengan argumentos que justifiquen la decisión, como lo hace Gus Van Sant en Last Days, donde sin contarnos la vida de Kurt Cobain accedemos a sus estados mentales a través de los espacios y atmósferas. Otro ejemplo es Capote que está más cercana a ser un making off de A Sangre Fría, que un perfil sobre la vida de Truman Capote. En cambio en Fur la meta no queda clara. ¿Nos quieren mostrar a un personaje, su trabajo, a la sociedad de una época? Da lo mismo, porque ninguna se cumple del todo y queda la impresión de que Arbus es sólo un pretexto para contar una rara historia de amor.
Como ocurre con Capote que nos provoca ganas de llegar corriendo a leer A Sangre Fría, lo mínimo que podíamos pedirle a Fur es que nos invite a conocer el trabajo de Diane Arbus, sin embargo sus fotos y el proceso detrás de ellas, es tomado de forma tan superficial que no alcanza a provocar curiosidad. Es tan poca la importancia que le dan a su trabajo, que tuvieron que poner un cartón al inicio de la cinta, en el cual se nos informa que nos van a hablar de una artista importante. Hubiera preferido mil veces que la película me mostrara y me convenciera de eso, y no un cartón piñufle que delata la desconfianza de los realizadores en la claridad de su mensaje.
Con respecto a la pinta de la película, me llamó la atención que no adoptara los códigos estéticos de las fotos de Arbus. Que sea en colores ya me chocó y que el afán por recalcar la rareza esté más cercano al carnaval que a la reflexión, me parece que no calza con el espíritu del trabajo de la fotógrafa.
Las fotos de Diane Arbus, son notables en la capacidad de mostrarnos nuestro terror a lo poco común y de invertir los roles, recalcando la humanidad de quienes no se ajustan a los cánones de apariencia considerados normales, frente a la monstruosidad de quienes no son capaces de aceptarlos. Tal como lo refleja la película Freaks de 1932, cinta que influenció muchísimo el trabajo de la fotógrafa y que es una clase de cómo debió ser Fur.
Sobre la elección de Nicole Kidman para el rol, tibiecita, hace la tarea, pero no se luce y definitivamente Diane Arbus es un personaje para lucirse. Ahora, lo que no puedo entender, por más que le doy vueltas es qué carajo hace ahí Robert Downey Jr. Considerando que no le vemos la cara en gran parte de la película, porque interpreta al hombre lobo que tiene un romance con Arbus, habría sido mucho más intrigante y efectivo que debajo de todo el pelo, se encontrara un actor desconocido.
Fur es una película decepcionante por donde se le mire. El tema, el personaje y el director prometían harto, pero al optar por lo fácil se cayeron. Espero que al menos la película logre que Arbus se ponga de moda, para que otros directores nos entreguen nuevas visiones, ojala más meritorias de la fotógrafa. Por ahora es mejor quedarse con sus fotos.

Comentario Cine: “The Number 23”.

2 y 2 son 4, 4 y 2 son 6, 6 y 2 son 8 y 8 = 16 y todo mezclado demás que da 23, porque el 23 está en todas partes, dividido, sumado, restado, multiplicado, da lo mismo, donde mires hay un 23. Tu rut = 23, tu edad = 23, el tamaño de tus pies = 23, las ovejitas que cuentas antes de dormir (sí, se que lo haces, aunque digas que no) = 23, y así. TODO está regido por ese número y Jim Carrey lo descubrió y se volvió loco. De eso trata mmm… The Number 23.
Joel Schumacheenheihengerssss, hizo una película que se ve muy cool, con una fotografía chora y con una correctísima actuación de Jim Carrey en su faceta no hago morisquetas. Pero, lamentablemente la historia es un bodrio. No se profundiza en la obsesión del personaje con el número, por lo tanto los sucesos resultan gratuitos.
Además hay un juego de historias paralelas a través de una novela que lee el protagonista, que por falta de desarrollo se queda en lo ornamental. Igual que las Batman de Schumacher, esta película es pura pinta y poco cuento. Para eso mejor ves vídeo clips de reggaeton en la tele o en Internet, sin pagar una entrada.
Lo que da más lata, es que podrían haber armado una trama muy grosa con las coincidencias históricas relacionadas al número y convirtiendo al personaje de Carrey en un tipo que al recibir la revelación, se transforma en alguien importante para el destino de la humanidad. El potencial estaba, pero no lo supieron aprovechar y todo al final se centra en los rollos sicológicos del personaje, un personaje que se nos hace intrascendente, tan intrascendente como esta película.

Comentario Cine: “Ocean’s 13”.

Y seguimos con las terceras partes. ¿Han cachado que todas las últimas sagas exitosas del cine son refritos de algo? Shrek: Un cuento para cabros chicos. Los Piratas del Caribe: Un juego de parque de diversiones. Spiderman: Un cómic. Y La Gran Estafa: Un remake de película sesentera.
Ok, faltan ideas originales en el cine, pero igual es meritorio que un remake logre estirarse para dos películas más. Aunque en realidad, sean la misma película enchulada. Lo que no significa que sean malas, todo lo contrario, sólo que son más de lo mismo que ya nos gusta.
Ocean’s 13 es como mi Pobre Angelito. ¿Macaulay Culkin estafando gente? Pese a que es bastante posible, no me refiero a eso. Cuando vemos Mi Pobre Angelito, independiente a que sea la uno, la dos, la 3.527, etc. Las razones por las que el cabro chico se quedó solo y todas las mamonerías correspondientes, nos importan un huevo bailando ula ula, la cosa es ver como los ladrones son masacrados.
Con Ocean’s 13 pasa lo mismo, la historia no interesa mucho, el asunto es ver como Danny Ocean y compañía hacen la estafa. Lo que apoyado por la Cajita Feliz que Steven Soderbergh ha armado para esta trilogía: la precisa música incidental con espíritu vintage, movimientos de cámara rebuscados y el montaje MTV (pero justificado). Dan como resultado una película entretenida, con tensión y buenas tallas.
¿Qué más se puede pedir?… Una mina. Echamos de menos a la chica guapa de la película que le revolucione las hormonas a los estafadores y de yapa a nosotros (sí hay una, pero no tiene peso en la trama).Una cuestión es centrarse solamente en la estafa y otra es castrar a los protagonistas.
De todas formas el elenco es notable, juntar a Al Pacino y a Andy García, que no trabajaban juntos desde El Padrino, es un lujazo. Es lo que haría un fan del cine si tuviera la posibilidad de hacer una película a toda raja. Y eso es lo que más me gusta de La Gran Estafa como trilogía, que aun cuando Soderbergh asume que está haciendo pura entretención, realizó las películas que a él le divierten y le gustaría ver.
Insisto, es más de lo mismo, pero es tan jodidamente entretenido, que los fans la van a disfrutar y quienes se inician con esta tercera parte, es altamente probable que se enganchen para ver las anteriores.

Comentario Cine: “Scoop”.

Comentario a Scoop publicado en la edición de Mayo 2007 de Caleidoscopio, revista del Centro de Estudiantes de Comunicaciones de la Universidad Católica:
Scoop no es escupo en inglés, sino que golpe noticioso en jerga periodística gringa y es Scarlett Johansson quien tiene la posibilidad de darlo, cuando un periodista muerto se le aparece y le entrega un dato que puede cambiar su carrera para siempre.
Johansson es guapa, muy, muy, muy, pero muy guapa y quiero que sea mi compañera en periodismo, no es por desmerecer a las chicas lindas de la facultad, pero Scarlett la embarró.
¿Qué tiene que ver eso con la película? No mucho, pero sólo por ver a Johansson vale la pena pagar la entrada, ah sí, y porque la historia está bien contada, los chistes son divertidos y el Tata Woody vuelve dignamente a su faceta de comediante, después de su etapa Match Pointeana de “me creo súper serio y dramático, ¿ya?”.
Aunque Scoop no es de las grandes cintas (Crímenes y Pecados, Annie Hall, etc.) del abuelito Allen, entretiene y para estar entre sus películas menores (Bananas, Sleeper, etc.), trata bastante bien sus obsesiones como la constante tensión entre tragedia y comedia o su fascinación htichcockiana por el asesinato perfecto.

Comentario Cine: “The Queen”.

Hay cierto consenso en que la Reina no le tenía buena a Lady Di. Tanto así, que no quería hacer ningún tipo de homenaje especial en su funeral. Esa es la historia de The Queen.
Una película que está hecha para dar en el gusto a todos quienes amaban a la Princesa Diana y esperaban ansiosos para conocer sus noticias faranduleras. La cinta da sustento a una amplía gama de copuchas sobre la Casa Real Británica, que hará saltar de felicidad y gritar: ¡Old England Toffee!, a quienes siguieron el reality show que significó la vida de Lady Di y su relación con la monarquía británica durante los noventa. Para quienes no tengan una fascinación especial con el tema, es altamente probable que la película les resulte aburrida.
No se puede hablar de esta película sin detenerse en Helen Mirren, que se ve igual a la Reina y de lejos uno hasta podría confundirlas, pero considero que los críticos y la Academia han inflado su interpretación más de lo que corresponde. La Reina de Mirren, pese a ser una mujer fría que se sostiene en el protocolo, tiene bastante inteligencia y sensibilidad, también muestra un sentido del humor incisivo y una determinación que la presenta como la persona que realmente corta el queque en Inglaterra. Lo que no me calza con la mujer que no se saca los guantes ante las multitudes por el asco que le generan las personas y que viaja por el mundo con su tabla de water dorada, sí señores, la verdadera Reina Isabel no caga si no es en su tabla dorada.
Para quienes no vivimos en monarquía, resulta freak ver la importancia que le dan los ciudadanos ingleses a los gestos de estos personajes. Como también el rol que cumplen los medios de comunicación, los cuales por un lado se convierten en la voz oficial de la ciudadanía, presionando a la monarquía por una despedida con honores a la Princesa y a la vez posicionan a Blair en la categoría de líder amado, gracias a los discursos en los que reconoce el afecto del pueblo hacia Diana (En esa época todavía no había mandado tropas a Irak).
Aún cuando la muerte de Di es el eje conductor de las acciones en la película, en un gesto elegante, sólo la vemos en imágenes de archivo y no es representada por una de esas actrices desconocidas como las que aparecen en las películas sobre su vida que antes daban en Chilevision. Para los más quisquillosos: sí hay una escena con una actriz, pero no vale, porque prácticamente no se le ve la cara.
Además la cinta tiene su lado “artístico-profundo-poético-conceptual”, con una metáfora muy básica entre Lady Di y un venado que se le aparece a La Reina,  pero dio buenos resultados, de hecho eligieron ese fragmento para presentar la nominación de la película a mejor guión original en los Oscar. Si tienes una colección de Revistas Cosas o Caras, anda a verla, sino dile a tu mamá que la vaya a ver, de seguro la va a disfrutar.