Tu vida está en su punto más alto. Eres el editor de la exitosa revista Elle, tienes buena pinta, te va increíble con las mujeres y puedes darte el gusto de hacer lo que quieras. Pero un día todo se desploma, quedas paralítico, pierdes la capacidad de hablar y tu ojo izquierdo es el único canal que tienes para comunicarte con el mundo.
Esa es la historia de Jean-Dominique Bauby, cuya experiencia inspiró el guión de esta cinta de ficción relatada en primera persona desde su perspectiva, con ironía y sin caer en trucos sentimentaloides. Lo anterior establece un tono de conmovedora sinceridad que paradójicamente termina reforzando el mensaje esperanzador que propone el filme.
En su película anterior, Antes que Anochezca, el director Julian Schnabel a través de la voz del escritor cubano Reinaldo Arenas, ya nos había mostrado su capacidad de crear pequeños momentos de luz en medio de la más terrible oscuridad: la que se produce cuando vivir se convierte en sinónimo de cautiverio. En esa línea, escenas como la de Bauby celebrando el día del padre con sus hijos en la playa, dan sentido al titulo de la película, porque nos revelan la posibilidad de ver una mariposa desde el vidrio empañado de una escafandra.
Enrique Núñez Mussa
Más Lumet, afiches polacos y 12 Hombres sin Piedad
Lumet y Mamet.
Momentos en Salzburgo

Esta columna publicada en la web de la Facultad de Comunicaciones de la UC, relata brevemente mi experiencia en el Salzburg Global Seminar 2008.
Momentos:
Son los pequeños fragmentos que quedan en la memoria, los que hacen que un viaje perdure y el Salzburg Global Seminar estuvo plagado de esos “momentos”.
Podría escribir sobre la importancia de la Media Literacyo alfabetización mediática. Podría escribir sobre lo grande que nos hace compartir opiniones con personas de otras culturas. Podría escribir sobre cómo los medios de comunicación son fundamentales en la construcción de la sociedad. Pero prefiero hablar de momentos. Sí, momentos. Pequeños espacios de tiempo que hicieron única mi experiencia en el Salzburg Global Seminar. Finalmente esas Polaroids mentales que se repiten una y otra vez en la memoria como una función personal de diapositivas, hacen que un viaje valga la pena.
Parto con las nubes de Munich, el avión pasa a través de ellas y son las nubes más lindas que he visto en mi vida, descubro figuras, las atravieso, es como flotar, ahora entiendo eso de “estar en las nubes”. Estaba llegando a Alemania, un bus nos llevaría a Austria, específicamente a Salzburgo, el viaje recién comenzaba y ya me daba por satisfecho con las nubes.
Esas nubes me estarían esperando nuevamente cuando emprendiera el regreso. Pero entonces, ya serían un recuerdo más. Estarían acampando en mi memoria reciente al lado de otras imágenes. Junto a la Schloss Leopoldskron, también conocida como “La Casa de La Novicia Rebelde”, por algunas escenas de la película que se filmaron en el lugar.
Espacio donde los alumnos del seminario compartíamos nuestras comidas y donde tras una ardua lucha con la lavadora, mientras esperaba mi ropa, terminé en una noche de tormenta a la una de la madrugada frente a un computador en la biblioteca vacía, bajo la atenta mirada de los querubines que colgando de las paredes me permitieron jugar a que era el dueño del lugar.
Hablando de adueñarse, aunque desde una perspectiva económica sea una palabra con una connotación negativa, creo que es bastante clarificadora al hablar de esta experiencia. Porque en las tres semanas que duró el seminario, los estudiantes nos adueñamos de la Schloss y de la ciudad. Salzburgo empezó a sonar con acentos y a oler a mundo. Y en ese adueñarse del espacio se produjo con el tiempo un adueñarse de sí mismo, que los siúticos llamarían el “viaje interior”.
Ahí surge otro de mis momentos, último fin de semana, salgo a recorrer la ciudad con un mapa que no miro, busco perderme, con la seguridad de que Salzburgo es un lugar en el que al final uno nunca se pierde del todo. Además, hasta perderse es atractivo en una ciudad desconocida. Camino, camino y camino, subo a un cerro y me encuentro con la ciudad completa bajo mi nariz.
Me siento en una banca y recapitulo, escaneo cada día, cada “momento”. Y me doy por satisfecho, es entonces cuando uno se da cuenta de que al partir a un viaje como este sólo hay preguntas y de lo increíble que resulta cómo van surgiendo las respuestas en todo lo que miras, escuchas, conversas, sientes, hueles, palpas, en lo que te llena y en lo que te deja sensaciones de vacío.
Antes que cualquier terapia alternativa, salir de tu contexto diario te limpia y te carga las pilas. Incluso las situaciones más frustrantes se convierten en buenas experiencias: debates que te dejan con la bala pasada, conversaciones que se pierden en la traducción, lugares turísticos que de tan turísticos se vuelven impersonales.
Un ejemplo, quizás el más caricaturesco de cómo el juicio de la memoria a veces es más justo que el razonamiento inmediato. Me habían recomendado que no fuera al Museo de Salzburgo, no hice caso, aunque tenían razón, es uno de los peores museos en los que he estado en mi vida. Extremadamente localista, con una sala en honor a la familia más millonaria de la ciudad y un recorrido eterno con vidas de personajes que sólo son conocidos por los habitantes de Salzburgo.
Sin embargo, al llegar a Chile noté que nunca había tenido tanto que contar sobre un museo. Finalmente quienes nos preparamos para ser periodistas buscamos eso: relatos, historias para contar. En ese museo conocí la sala dedicada a Hans Florey, un artista genial o sólo chiflado que descompone matemáticamente las melodías de Bach, para convertir sus resultados numéricos en formas geométricas que al ser coloreadas presenta como obras de arte. Por historias como la de Florey, vale la pena soportar un museo de pesadilla. Por historias como esa vale la pena hacer un viaje tan gratificante como este.
Lo que más aprendí después de esto fue que en el periodismo donde estamos obligados a siempre tener algo que decir, resulta un ejercicio increíble dejarse permear por las historias y personajes, escuchar, mirar y aprender.
La semana de mi regreso tuve una clase, en una extraña coincidencia, un profesor que explicaba la mentalidad detrás de la cultura griega contó la historia de dos hombres, uno le pregunta al otro: “¿Por qué vives?”. El segundo contesta: “Por curiosidad, deseo conocer”. Esa historia me dejó helado, porque el Salzburg Global Seminar con todos sus momentos, me regaló la capacidad de volver a sorprenderme como un niño frente al mundo y sus estímulos. Si eso es ser periodista, espero serlo toda la vida.
Comentarios Cine: “Promesas del Este” – “Acción Mutante” – “El Planeta de los Simios”

La cinta relata la historia de un chofer de la mafia rusa en Londres cuya vida se cruza con la de una enfermera. Las consecuencias de ese encuentro sorprenden en los giros que tiene el guión y en los dilemas morales propios de un cine sobre mafiosos que se atreve a retornar dea poco.
En sus últimas películas el director David Cronenberg está manifestando una nueva madurez que nutre de una sombría frescura el imaginario retorcido al que nos tiene acostumbrados. Las escenas de Promesas del Este parecen selladas al vacío y quedan grabadas en la memoria como los tatuajes en la piel del protagonista Nikolai Luzhin.
Este personaje es interpretado por Viggo Mortensen, quien realizó una cuidada investigación para darle vida, logrando transmitir los conflictos internos del personaje con gestos sutiles que nutren a la cinta de realismo. Esa actuación le valió a Mortensen una merecida nominación como “Mejor Actor en un Rol Protagónico” en los premios Oscar de este año.
Acción Mutante
Acción Mutante es la opera prima del director español Alex de la Iglesia
y tiene como productor al cineasta Pedro Almodóvar. Juntos dan forma a la historia de una joven millonaria que el día de su matrimonio es raptada por una banda de terroristas mutantes.
Aunque la película tiene pecados propios de un director principiante, como el exceso de recursos humorísticos que recargan el guión, resulta valiosa en su apuesta por la ciencia ficción. Un género que ha sido poco considerado por el cine de habla hispana.
El Planeta de los Simios (La versión original)
El deceso del actor Charlton Heston, famoso por sus roles en películas épicas y últimamente por su cuestionada defensa a la tenencia de armas de fuego que expuso Michael Moore en Bowling for Columbine, es motivo para revisar una de las películas más jugadas de su carrera.
En El Planeta de los Simios, Heston se enfrenta a las emociones primarias del ser humano a través de un relato con un contundente discurso social y religioso, que llega a su punto más alto en un final sorprendente al estilo de La Dimensión Desconocida. De hecho Rod Serling, creador de la serie, participó como guionista en esta cinta.
Comentario Cine: “American Gangster”.
American Gangster es una historia que se sostiene en sus personajes, con protagónicos muy bien logrados por dos pesos pesados de la actuación. Denzel Washington y Russel Crowe están tan convincentes que por momentos da la impresión de estar viendo un documental.Hoy en día no es muy común creerse una película, pensar por un rato que todo lo que ves en la pantalla de verdad está pasando, olvidarse de que esos tipos son actores, de que hay un equipo detrás, etc. Por lo tanto, cuando ocurre el extraño milagro de que una cinta te mete en un universo hasta que casi logras sentir el olor de la escena, le agradeces por devolverte la fe en el cine.
Por un par de horas estuve en el Nueva York de los ‘70, conocí a la mafia afro americana del narcotráfico, respete y temí a su capo Frank Lucas (Washington) y también simpaticé con el Detective Richie Roberts (Crowe), que nos vende la pomada de un héroe jodidamente humano y aproblemado, lo que lo hace más heroico todavía.
Ridley Scott vuelve sólido al mundo de la mafia, mostrando una contundente evolución frente a lo que había mostrado en 1989 con Black Rain, y junto a Denzel Washington, le regalan a Frank Lucas su espacio en un paseo de la fama agujereado por metralletas junto a Don Corleone, Tony Montana y otros tantos ilustres de la mafia que nos ha dado la pantalla.
Comentario Cine: “Radio Corazón”.
El Rumpy (o lo que queda de él), se desenvuelve como un director meticuloso en los detalles de producción y con un destacable manejo del ritmo narrativo, demostrando que sabe hacer la pega.
Ante lo inusual que resulta encontrar una secuela entre las producciones nacionales, es inevitable hacer comparaciones con la película anterior y por políticamente correcto que suene, creo que las cintas están empatadas.
Mientras que El Chacotero… es más sólida en la elección de las historias y en las actuaciones, Radio Corazón gana en agilidad y elegancia visual, con el tremendo apoyo de una banda sonora precisa y efectiva a cargo del maestrísimo Carlos Cabezas.
Sin embargo, se cae en algunos puntos. Las historias dos y tres se desarrollan abruptamente, lo que se suma a serias transgresiones cometidas por los narradores de los tres relatos, en los cuales vemos situaciones que la persona que nos cuenta su rollo por teléfono, no tendría forma de conocer.
Con pifias y todo, es una opera prima que está al nivel de lo que se espera de una película chilena en el contexto actual de nuestra incipiente industria fílmica. La entretención se mantiene sin guateos y hay risas aseguradas. No le vamos a “ponerle” un tema, pero sí una ovación grado 3. ¿Cómo son esas? Averígüenlo Uds. y con la puerta cerrada.
Comentario Cine: “Exterminio 2”.
Versión escrita del comentario a Exterminio 2 ó 28 Weeks Later, realizado en Los Tenores de Radio UC el 29/08/07:
Aclaro que la primera Exterminio me gustó harto y que su final abierto se presta para una segunda parte, siempre que se mantengan los personajes, algo que no ocurre en esta secuela, quedando como lazo entre ambas historias el virus de la Ira desatado en la primera película.
Acá conocemos la evolución de la infección 28 semanas después de que se propagó y en un patético enchulamiento al argumento de la cinta anterior, vemos cómo el error de un hombre puede ser fatal para la humanidad. Ese hombre lo interpreta Robert Carlyle, que da la impresión de que lo contrataron para subirle el pelo al asunto, pero que se les acabo el presupuesto y no les quedó otra que matarlo de repente. El resto de la película es una versión charcha de Los Niños del Hombre mezclada con Tom y Jerry.
Si Exterminio es considerada de culto, creo que se debe a que logró darle una vuelta de tuerca a las películas de zombies, adoptando sus códigos, pero privilegiando la historia. Independiente a que el mensaje de la cinta era como: los ecologistas valen callampa y el product placement la lleva… en fin.
Lamentablemente Exterminio II es un retroceso en el género. El argumento es tan débil que la película apenas tiene diálogos y se sostiene en la acción: Corren para un lado y aparece un humano infectado, corren para el otro y aparecen infectados nuevos y se llevan en esa harto rato. Lo que al final cansa a los actores que no paran ni a tomar agüita, pobres hombres, y también al público, porque se pierde cualquier tensión al no haber sorpresas.
La recomendación es a exterminar esta película de su panorama y a que se gasten las lucas en arrendar la precuela que está mucho mejor.
Un recado para Don Danny: Sr. si necesita dinero venda su casa, sus parientes, sus órganos, lo que quiera, pero por favor ni se le ocurra pensar en qué va a pasar 28 años después, de verdad que la humanidad no está lista para soportarlo.
Comentario Cine: segunda revisión a “Los Simpson La Película”.
Este comentario a la película de Los Simpson, fue publicado en la edición de Agosto 2007 de Caleidoscopio, revista del Centro de Estudiantes de Comunicaciones de la Universidad Católica .
Todos hemos conocido a algún Homero e incluso hay quienes están en camino a convertirse en uno, eso es lo que más valoro de Los Simpson, que al reflejar a través de estereotipos a la clase media norteamericana, se convirtió en una serie democratizadora al exponer ante millones de personas las inquietudes del ciudadano común y corriente, amarillo y con los ojos salidos, pero a final de cuentas común y corriente.
Creo que es eso lo que justifica la tremenda bulla que se ha generado alrededor de la película. Casi no existe la persona que no haya soñado alguna vez con verse en una pantalla de cine, por lo que ver a Los Simpson proyectados en grande, es un poco como verse a sí mismo.
Independiente al debate en torno a si la película es un capítulo alargado o no, puedo decir que de todas formas igual la vas a disfrutar, porque el guión está escrito con la sutileza de quien conoce a la amplia variedad de espectadores a los que se enfrenta y en ese sentido tiene mensajes a diferentes niveles para satisfacerlos a todos.
Si bien la cinta no aspira a ser la mejor película de animación de todos los tiempos y está bastante lejos de aquello, va a pasar a la historia en su calidad de hito pop, ya que significa involucrarse de manera directa y colectiva con una de las creaciones audiovisuales más influyentes del Siglo XX y sería una lástima quedarse abajo.
Comentario Cine: “Fur”
Versión escrita del comentario de Fur que hice en Los Tenores de Radio UC, el 22/08/07.
La apuesta de Shainberg no tiene mucho sentido. Dejar de lado la opción de contar de manera fidedigna la historia de una mujer que remeció a su época, cambiándola por una historia de amor imposiblemente-posible al estilo de las teleseries, no sólo es subestimar la vida de Arbus, sino que también habla de un prejuicio ridículo sobre lo que interesa a los espectadores.
Lo anterior no implica que no se puedan hacer películas sobre personajes que no sean biográficas, lo importante es que tengan argumentos que justifiquen la decisión, como lo hace Gus Van Sant en Last Days, donde sin contarnos la vida de Kurt Cobain accedemos a sus estados mentales a través de los espacios y atmósferas. Otro ejemplo es Capote que está más cercana a ser un making off de A Sangre Fría, que un perfil sobre la vida de Truman Capote. En cambio en Fur la meta no queda clara. ¿Nos quieren mostrar a un personaje, su trabajo, a la sociedad de una época? Da lo mismo, porque ninguna se cumple del todo y queda la impresión de que Arbus es sólo un pretexto para contar una rara historia de amor.
Como ocurre con Capote que nos provoca ganas de llegar corriendo a leer A Sangre Fría, lo mínimo que podíamos pedirle a Fur es que nos invite a conocer el trabajo de Diane Arbus, sin embargo sus fotos y el proceso detrás de ellas, es tomado de forma tan superficial que no alcanza a provocar curiosidad. Es tan poca la importancia que le dan a su trabajo, que tuvieron que poner un cartón al inicio de la cinta, en el cual se nos informa que nos van a hablar de una artista importante. Hubiera preferido mil veces que la película me mostrara y me convenciera de eso, y no un cartón piñufle que delata la desconfianza de los realizadores en la claridad de su mensaje.
Con respecto a la pinta de la película, me llamó la atención que no adoptara los códigos estéticos de las fotos de Arbus. Que sea en colores ya me chocó y que el afán por recalcar la rareza esté más cercano al carnaval que a la reflexión, me parece que no calza con el espíritu del trabajo de la fotógrafa.
Las fotos de Diane Arbus, son notables en la capacidad de mostrarnos nuestro terror a lo poco común y de invertir los roles, recalcando la humanidad de quienes no se ajustan a los cánones de apariencia considerados normales, frente a la monstruosidad de quienes no son capaces de aceptarlos. Tal como lo refleja la película Freaks de 1932, cinta que influenció muchísimo el trabajo de la fotógrafa y que es una clase de cómo debió ser Fur.
Sobre la elección de Nicole Kidman para el rol, tibiecita, hace la tarea, pero no se luce y definitivamente Diane Arbus es un personaje para lucirse. Ahora, lo que no puedo entender, por más que le doy vueltas es qué carajo hace ahí Robert Downey Jr. Considerando que no le vemos la cara en gran parte de la película, porque interpreta al hombre lobo que tiene un romance con Arbus, habría sido mucho más intrigante y efectivo que debajo de todo el pelo, se encontrara un actor desconocido.
Fur es una película decepcionante por donde se le mire. El tema, el personaje y el director prometían harto, pero al optar por lo fácil se cayeron. Espero que al menos la película logre que Arbus se ponga de moda, para que otros directores nos entreguen nuevas visiones, ojala más meritorias de la fotógrafa. Por ahora es mejor quedarse con sus fotos.









